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Cómo influye el clima en los perros con artrosis

Cómo influye el clima en los perros con artrosis

Los cambios meteorológicos pueden influir de forma clara en cómo se encuentra un perro con artrosis. Factores como el descenso de la temperatura, la bajada de la presión atmosférica, el aumento del viento o una mayor humedad ambiental suelen asociarse a un incremento de la rigidez articular y de las molestias.

Es importante tener en cuenta que, aunque el clima puede empeorar los síntomas, no acelera la progresión de la artrosis ni agrava la enfermedad de base.

Recomendaciones para el manejo de la artrosis en los meses fríos

  • Ejercicio

Durante el invierno, los días más cortos y el tiempo inestable hacen que muchas rutinas de paseo se vean alteradas. Aun así, el ejercicio regular y bien adaptado sigue siendo fundamental para mantener la movilidad articular.
Esta época puede aprovecharse para introducir actividades en casa, como juegos de olfato o ejercicios terapéuticos específicos pautados por un veterinario rehabilitador. Este tipo de trabajo ayuda a mantener la fuerza muscular, el equilibrio y la función cognitiva cuando las opciones al aire libre son más limitadas.

Para muchos tutores no siempre es fácil saber qué tipo de ejercicio es adecuado, cuánto hacer o cómo adaptarlo según el momento clínico del perro. Por eso, contar con un programa estructurado y con acompañamiento profesional puede marcar la diferencia a la hora de tomar decisiones con criterio y seguridad.

  • Riesgos

Las superficies mojadas, heladas o resbaladizas aumentan el riesgo de caídas, especialmente en zonas como terrazas, tarimas o suelos de baldosa. Incluso el césped puede convertirse en un factor de riesgo para perros activos.
Es recomendable utilizar superficies antideslizantes en las zonas de mayor tránsito, evitar juegos bruscos o de alta intensidad y, en perros con movilidad comprometida, valorar el uso de un arnés de soporte.

  • La importancia del descanso

Un descanso de calidad es un pilar fundamental en el manejo de la artrosis. Conviene revisar si el entorno de descanso es el más adecuado para cada perro: tipo de cama (más blanda o más firme), camas planas o con bordes, espacio suficiente para estirarse o un lugar donde recogerse.
Durante los meses fríos, el uso de mantas o fuentes de calor seguras para perros puede mejorar notablemente su confort diario.

  • Plan para brotes agudos de dolor

Hablar con el veterinario de referencia sobre la elaboración de un plan específico para los brotes agudos de dolor es una medida muy recomendable. Este plan puede incluir ajustes puntuales en la medicación, como cambios en la dosis, la frecuencia o la incorporación temporal de otros fármacos para controlar el dolor irruptivo.

Disponer de una guía clara y de soporte profesional ayuda a los tutores a identificar estos episodios de forma precoz y a actuar con mayor tranquilidad y coherencia, evitando improvisaciones que puedan comprometer el bienestar del perro.